Comprar la deuda garantizada con una hipoteca, no el inmueble en sí. Una vía para entrar en el activo desde la posición del acreedor.

Comprar un crédito hipotecario consiste en adquirir el derecho de cobro que un acreedor —un banco o un fondo— mantiene frente a un deudor, garantizado con una hipoteca sobre un inmueble. El inversor se subroga en la posición del acreedor: pasa a ser titular del crédito y de su garantía, con todos los derechos asociados. No compra directamente el inmueble, sino la deuda que pesa sobre él; el inmueble solo llega a su patrimonio si finalmente se lo adjudica en la ejecución.
Compra el crédito y su garantía hipotecaria, no el inmueble. Desde la cesión, usted es el nuevo acreedor: puede cobrar, pactar una quita o una dación, o instar la ejecución hipotecaria si procede.
La hipoteca «sigue» al crédito: al ceder el derecho de cobro se transmite también la garantía que lo respalda, con su rango registral.
Las entidades venden carteras de préstamos —muchas veces impagados o «non-performing loans» (NPL)— para liberar provisiones, ganar liquidez y reducir balance. Esa necesidad de desinvertir es la que abre la puerta al descuento para el inversor.
Cobrando la deuda al deudor, en su totalidad o mediante un acuerdo. Negociando una dación en pago del inmueble. O ejecutando la hipoteca y adjudicándose el bien en subasta para después venderlo.
La rentabilidad nace de la diferencia entre el precio de cesión (con descuento) y el importe finalmente recuperado.
Realizamos la due diligence del crédito y de la garantía, comprobamos el estado del procedimiento y las posibilidades reales de recuperación, y le acompañamos en la cesión y en la gestión posterior. Si la mejor vía es la subasta, enlazamos con nuestro servicio de subastas judiciales.
El crédito se compra con descuento sobre su valor nominal. La rentabilidad surge de recuperar un importe superior al precio de cesión, ya sea cobrando, negociando una dación, adjudicándose el inmueble en subasta o revendiendo el activo. El descuento compensa el riesgo y el tiempo de gestión.